En la opinión de Jessica Quintana
Hay partidos que salen a rueda de prensa a rifarse con propuestas. Y hay otros que salen a hacerle campaña gratis a Alfonso Sánchez García.
Hoy el PRI agarró la segunda chamba.
Da hasta ternura verlos: años acumulando derrotas, con la vitrina de figuras más vacía que promesa de campaña, y todavía se paran frente al micrófono creyendo que meten las manos.
El tema es que abren la boca y nomás les sale un nombre. Y se entiende. Nadie se desvela tirándole piedras al que va en la cola. Nadie renta salón y café para balconear al que no mete ni las manos.
La obsesión siempre tiene dueño: al que va hasta adelante y los trae viendo la placa.
La rueda de prensa de las bardas los balconeó solita. El PRI no sabe ni quién va a ser su gallo, no tiene ni con qué cuadro salir al tiro… pero del rival sí se sabe el nombre, los apellidos y hasta a qué hora respira.
Y cuando tu “estrategia” es mentarle la madre al de enfrente en cada conferencia, ya no estás peleando la agenda. Ya firmaste que la perdiste.
Si tu discurso depende del adversario, entonces tu candidato es el adversario. Y si el adversario es Alfonso Sánchez García, pues gracias por la promoción, compas. Sigan hablando de él: le llenan la barda, la boleta y gratis.





