12/09/2026 11:35 AM

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Jorge Romero… y la farsa del PAN en Tlaxcala rumbo al 2027

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La Red Tlaxcala

  • Al PAN en Tlaxcala ya no lo va a matar Morena. Lo están matando sus dados cargados…

En la opinión de Jéssica Quintana

La instauración de la Coordinación Estatal para la «Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad» por parte del Partido Acción Nacional (PAN) en Tlaxcala, lejos de representar un ejercicio de revitalización democrática o un engranaje estratégico competitivo rumbo a los comicios de 2027, sintetiza los síntomas de una institución capturada por intereses cupulares.

Este proceso reproduce vicios de opacidad y debilidad estructural que amenazan con sepultar lo poco que queda de la presencia política del blanquiazul en el estado.

El conflicto de interés y los «dados cargados»

La inclusión de la diputada local pluri, Miriam Esmeralda Martínez Sánchez, en la terna o lista de aspirantes a dicha coordinación —la cual opera de facto como la antesala de la candidatura a la gubernatura— evidencia un conflicto ético y político mayúsculo.

El presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PAN en Tlaxcala es Ángelo Gutiérrez Hernández, quien sostiene una relación sentimental pública y directa con la propia legisladora, favoreciendo intereses familiares.

A pesar de que el delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Armando Tejeda Cid, intentó -según él – blindar el proceso asegurando que la dirigencia local no intervendría y que habría piso parejo; en la praxis política el control de la estructura operativa, el padrón de militantes, los recursos materiales y los órganos de decisión partidista se encuentran en manos del CDE.

Este escenario de dados cargados anula cualquier posibilidad de competencia equitativa, generando un profundo agravio en los cuadros tradicionales que perciben el partido como un coto familiar o de grupo antes que como un instrumento democrático.

Apatía generalizada

El desinterés de la militancia y la ciudadanía, es un síntoma inequívoco de la crisis que atraviesa el panismo tlaxcalteca, es la notable falta de interés y escasez de perfiles competitivos dispuestos a levantar la mano.

áQue el abanico de aspirantes se reduzca prácticamente a los mismos rostros recurrentes —con la simulación de una competencia pactada— refleja la desconexión del partido con la sociedad civil y con su propia base militante.

Los ciudadanos y los liderazgos sociales ven al PAN local desvinculado de las causas reales de Tlaxcala.

La falta de cuadros atractivos no es accidental; es el resultado lógico de años de cerrazón directiva, donde la lealtad al grupo en el poder interno se premió por encima del mérito, el trabajo territorial o la cercanía con la ciudadanía.

Nadie arriesga capital político en un proyecto donde las cartas ya están marcadas desde la cúpula.

El lastre de Miriam Martínez

Nula aportación de votos y rentabilidad electoral con la designación de la
esposa y someter el futuro del partido a la figura de Miriam Martínez carece de sustento en términos de rentabilidad política.

Su paso por la dirigencia estatal del partido y su desempeño legislativo han estado marcados por la polémica y por una cuestionable capacidad de movilización electoral.

Lejos de fungir como un imán de sufragios o un factor de unidad que oxigene al partido, su liderazgo arrastra un pasivo de percepción ciudadana ligado al nepotismo y al control patrimonial de las siglas.

Una aspirante que carece de tracción electoral propia en sus distritos o demarcaciones de influencia, que difícilmente podrá articular una coalición ciudadana amplia, capaz de competirle al aparato oficialista en turno.

La caída libre

El derrumbe electoral del PAN en Tlaxcala, cobra una dimensión crítica al analizar la trayectoria descendente de la votación del PAN en Tlaxcala durante los últimos procesos electorales.

Acción Nacional dejó de ser la segunda fuerza indiscutible o el partido competitivo de antaño para convertirse en una fuerza marginal, arrastrada por una inercia decreciente.

Desgaste territorial

Elección tras elección, el blanquiazul ha visto evaporarse sus bastiones municipales tradicionales debido a administraciones locales deficientes y a la incapacidad de renovar su oferta política.

Fuga de capital político

La cerrazón de la dirigencia estatal ha provocado el éxodo silencioso de liderazgos históricos, militantes de pie y liderazgos regionales que prefirieron replegarse o sumarse a otras opciones ante la falta de espacios reales de participación.

La pinza electora
Frente a un oficialismo hegemónico bien estructurado y en expansión, el PAN tlaxcalteca acude fragmentado, ensimismado en cuotas de poder cupular y con una dirigencia más preocupada por garantizar posiciones plurinominales o cotos familiares que por construir una alternativa real de poder.

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