Por J. Luis Ahuactzin
En plena efervescencia por la definición de la Coordinación Estatal de Morena, el nombre de la experredista Ana Lilia Rivera Rivera vuelve a estar en el ojo del huracán, ahora por un «Plan B» con Movimiento Ciudadano (MC), trascendió.
En diversos puntos del estado — desde la zona sur hasta municipios del norte — han comenzado a surgir bardas con el nombre de la senadora pintadas con tipografía y tonos naranjas, idénticos a los que utiliza MC, lo que ha desatado una ola de especulaciones en el morenismo tlaxcalteca; principalmente por una probable traición a MORENA.
La legisladora que lleva casi 8 años en una curul del Senado — quien en la más reciente medición de preferencia aparece con 41.6% en segundo lugar, por debajo de Alfonso Sánchez García con 42.9% de puntero — estaría explorando una segunda vía ante la caída de su posicionamiento interno.
Lo que para la militancia fundadora sería una traición abierta a Morena, al considerar que mientras se habla de unidad y de defender el legado de AMLO y de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se estaría negociando por debajo de la mesa con el partido naranja.
Hasta el momento, la experredista no ha fijado postura pública sobre el origen de las bardas, ni ha deslindado a MC, lo que ha alimentado aún más la versión del acercamiento.
En los pasillos de Morena recuerdan que no sería la primera vez que un perfil con aspiraciones busca cobijo en Movimiento Ciudadano (MC) tras no verse favorecido en la encuesta interna, una jugada que la base calificaría como «oportunismo político».
Mientras tanto, las bardas siguen apareciendo y el mensaje en territorio es claro: Ana Lilia ya tiene Plan B, y es naranja.





