•Impuesta como coordinadora de Morena, le da flojera recorrer Tlaxcala y manda saludos por pantalla, ¡como si fuera un favor!
Por J. Luis Ahuactzin
Con la comodidad que da el poder y sin ensuciarse los zapatos, así fue exhibida la precampaña anticipada a la gubernatura de la experreísta Ana Lilia Rivera Rivera, quien tras ser impuesta como coordinadora estatal de Morena, prefirió irse por lo más fácil: reuniones por Zoom.
En las imágenes que ya circulan en redes se observa la burla: mientras decenas de militantes y vecinos aguantan el frío de la noche, sentados en sillas de plástico bajo una lona en el patio de una casa, la senadora aparece en una pantalla de televisión, desde la comodidad, como si les estuviera haciendo un favor a los tlaxcaltecas.
No hay territorio. No hay caminata. No hay calle. Hay una videollamada.
Ciudadanos que asistieron a estas “reuniones domiciliarias” acusan que se trata de un claro acto anticipado de campaña, disfrazado de organización partidista, donde la nueva coordinadora ni siquiera se digna a presentarse, acusaron.
“Nos citan para ver la tele. Para eso nos quedamos en nuestra casa. Quiere ser gobernadora sin venir a vernos”, reclamó uno de los asistentes.
El cinismo es total: mientras otros aspirantes recorren comunidades, Ana Lilia optó por el home office político. La vieja práctica de la que viene, ahora con el logotipo de Morena.
Para muchos morenistas de base, la imposición ya pesa. Y el mensaje es claro: si así es como coordinadora, sin moverse de su sillón, ¿cómo quiere gobernar Tlaxcala? ¿también a distancia?





