Rommel PICHARDO
La inseguridad volvió a golpear al municipio de Totolac, luego de que delincuentes desvalijaran una camioneta propiedad de tres estudiantes que se encontraba estacionada en la comunidad de Acxotla del Río, sin que ninguna corporación policial lograra impedir el robo, pese a que una patrulla municipal realizaba recorridos a escasos metros del lugar.
Los hechos ocurrieron, antier, alrededor de las 19:40 horas en la zona conocida como La Ribereña, donde una camioneta Toyota Raize permanecía estacionada mientras sus ocupantes realizaban diversas actividades.
En cuestión de minutos, los delincuentes rompieron uno de los cristales de la unidad para apoderarse de las mochilas de los estudiantes y posteriormente retiraron dos neumáticos, delantero y trasero, dejando severamente dañada la camioneta.
Lo que más indignó a los afectados fue que, de acuerdo con su versión, una patrulla de la Policía Municipal de Totolac se encontraba realizando un supuesto recorrido de vigilancia muy cerca del sitio; sin embargo, los uniformados nunca detectaron el robo ni realizaron alguna intervención.
Tras solicitar apoyo mediante el Servicio de Emergencias 911, al lugar arribaron elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). No obstante, los afectados denunciaron que, lejos de orientarlos para denunciar el delito, les recomendaron desistir del procedimiento legal bajo el argumento de que, si iniciaban la carpeta de investigación, la camioneta tendría que ser trasladada al corralón para la práctica de peritajes, lo que implicaría un trámite largo y complicado.
Esta situación generó la molestia de los familiares de los jóvenes, quienes cuestionaron la actuación tanto de la Policía Municipal como de la Policía Estatal y señalaron que la falta de vigilancia ha permitido que los robos patrimoniales continúen ocurriendo con total impunidad.
Los inconformes también reprocharon la estrategia de seguridad implementada por el Ayuntamiento de Totolac, encabezado por el alcalde Benjamín Atonal Conde, al considerar que los ciudadanos han quedado vulnerables frente a la delincuencia.





