Biografías del Poder.
Gobernador constitucional del Estado de Tlaxcala.
(Del 15 de enero de 1999 al 15 de enero de 2005).
PRIMER GOBERNADOR POSTULADO POR UNA COALICIÓN DE PARTIDOS DE ‘IZQUIERDA’.
Autor: J. Fernando Martínez M.

Las presentes biografías forman parte del Catálogo de Colección: ‘Gobernantes de Tlaxcala’. En esta recopilación además de las reseñas biográficas de los personajes que han gobernado la entidad tlaxcalteca, también podemos profundizar sobre la historia política estatal, pues descubriremos en la lectura, la cronología (desde la óptica retrospectiva) del poder político gubernamental desde 1857 (con el primer gobernador licenciado Guillermo Valle), hasta la actual mandataria: Lic. Lorena Cuéllar Cisneros.
Alfonso Sánchez fue gobernador constitucional del estado de Tlaxcala del 15 de enero de 1999 al 15 de enero de 2005. Primer gobernador postulado por una coalición de partidos de izquierda como el partido de la revolución democrática, PRD; el partido del trabajo, PT; y el partido de centro: el verde ecologista de México, PVEM. Juntos derrotaron por primera vez al PRI.
“Siendo gobernador de Tlaxcala, creó el instituto estatal de la mujer (IEM), el fondo para el desarrollo integral de Tlaxcala (FOMTLAX), el instituto tlaxcalteca de asistencia especializada a la salud (ITAES), el hospital general regional, el hospital comunitario en Tlaxco, el instituto tlaxcalteca de la juventud (ITJ), el instituto del deporte de Tlaxcala (IDT), instituto tlaxcalteca para personas con discapacidad (ITPCD), la agencia de integración laboral para personas con discapacidad (dependiente del DIF estatal), la delegación regional del instituto nacional de migración, el sistema estatal de promoción del empleo y desarrollo comunitario (SEPUEDE).
Se edificó el centro de convenciones en el recinto ferial de Tlaxcala capital, que fue una de las obras más importantes del sexenio. Se realizó un convenio de coordinación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para crear el centro de alta tecnología y el sistema universitario abierto: CATED. Se llevó a cabo un convenio con el Instituto Politécnico Nacional, para educación en línea y fundó el colegio de Tlaxcala. Se gestionó la creación del instituto tecnológico de Tlaxco y la universidad politécnica. Se construyó el corredor de ciudad industrial Xicohténcatl III, en Tlaxco y el zoológico del Altiplano en San Pablo Apetatitlán”, da a conocer el reportero Enrique C. Morales, el 6 de abril del año 2015 para el periódico: ‘GenteTlx’.
De 1975 a 1979, fue director de agricultura y ganadería del gobierno de Tlaxcala. Representante de la desaparecida secretaría de agricultura y recursos hidráulicos (SARH) ante la asociación latinoamericana de integración (ALADI), y delegado de la SARH en Tlaxcala. En 1981, fue subdirector de producción de la dirección general de avicultura y especies menores. De 1981 a 1982, fue llamado a desempeñar el cargo de secretario particular del subsecretario de ganadería.
De 1983 a 1984, fungió como subdirector general de ganadería. En 1984, fue jefe de la unidad de seguimiento de programas en la subsecretaría de organización agraria. De 1984 a 1985, se desempeñó como director general de fomento ganadero de la secretaría de agricultura y recursos hidráulicos (SARH). En 1985, fue nombrado secretario de desarrollo y fomento económico del gobierno de Tlaxcala. De 1987 a 1988, se posicionó como el coordinador del comité de planeación para el desarrollo de Tlaxcala (COPLADET). De 1989 a 1991, fue nombrado como director de ganadería de la comisión nacional para el desarrollo pecuario. De 1991 a 1994, se desempeñó como secretario de finanzas del gobierno de Tlaxcala.
En los años de 1975, 1977 y 1990 fue presidente del patronato de la feria de Tlaxcala. Obtuvo la medalla al mérito «Benito Juárez García» otorgada por la benemérita sociedad mexicana de geografía y estadística. Editor de algunas publicaciones especializadas en materia pecuaria. Dirigente nacional de la unidad nacional veterinaria, UNVET; y presidente nacional del foro de profesionales y técnicos. Miembro de la asociación mexicana de especialistas en cerdos.
Dentro de su actividad partidista destaca: Presidente del CDE del PRI en Tlaxcala (1988 – 1989). Subsecretario de acción ganadera del comité ejecutivo nacional de la confederación nacional campesina (CNC). Director del centro de estudios políticos, económicos y sociales (CEPES) del PRI en Tlaxcala.
Alfonso Sánchez Anaya nace en Apizaco Tlaxcala el 23 de enero de 1941, año en que Joaquín Cisneros Molina era secretario general del departamento de asuntos indígenas con el entonces titular de asuntos agrarios: Isidro Candía, quien acababa de ser nombrado (un año atrás en ese cargo). Mismo año en que, Emilio Sánchez Piedras egresaba de la escuela nacional de jurisprudencia (UNAM). Gobernaba la entidad Manuel Santillán quien creaba la SECODUVI como departamento de obra pública. Mientras tanto Porfirio del Castillo ocupaba la jefatura de gobernación en el Estado de Hidalgo.
Alfonso Sánchez Anaya inició su carrera política en el PRI. Laboró en el banco nacional agropecuario y en los laboratorios SYNTEX, donde ocupó varios cargos hasta ser director de la división agropecuaria para México, Centro América y el Caribe. Posee cursos y posgrados en administración, sociología rural y económica en Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Fue colaborador de Emilio Sánchez Piedras.
Dentro de la columna “¡LosPRIrrimplines!” del lunes 25 de abril de 2011y publicado en el periódico ‘La Jornada de Oriente’, se destaca: “La llegada de don Emilio Sánchez Piedras al gobierno del estado tuvo la característica de que, como algunos políticos locales ya habían amarrado el tamal y consideraban tener segura la candidatura, al llevarse la sorpresa de que la presidencia de la república no tenía la misma idea, le retiraron el apoyo al zorro plateado.
Don Emilio se trajo a la parentela, que en aquel entonces eran los jóvenes universitarios que se habían ido a estudiar a la UNAM, universidad donde se educaban los descendientes de las élites locales de todo el país y de ahí se llamó a un nutrido grupo de jóvenes para crear un nuevo equipo, al que se les llamó ‘Los herederos’.
En esa primera camada estaban Mariano González Zarur, Antonio Álvarez Lima, Alfonso Sánchez Anaya, Beatriz Paredes Rangel, Héctor Vázquez Paredes, Francisco Flores Olayoy el grupo de sobrinos predilectos del régimen: Daniel y Javier Corona Sánchez, Rubén Contreras Santiago, Salvador Domínguez Sánchez y muchos otros”, hasta aquí la columna.
Sánchez Anaya para 1994, fue electo diputado federal por Tlaxcala para la LVI legislatura. Ese año fue caótico, surgió el levantamiento del EZLN en Chiapas. El reportero Omar Villalobos publicó en el periódico nacional: ‘Crónica’, el 30 de diciembre del año 2022 que: “México ha pasado por épocas oscuras. Pocas, en el pasado reciente, como los agitados años noventa del siglo pasado. Muchos de los habitantes todavía recuerdan aquel 1994 lleno de incertidumbres, temores, amargas sorpresas, entre las cuales se dieron dos magnicidios. Los sucesos que agobiaron a México en 1994 pesarían mucho sobre el ánimo nacional. Luego, el asesinato, en el mes de marzo, del candidato del PRI a la presidencia de la república:
Luis Donaldo Colosio Murrieta, quebró la vida colectiva como la habían conocido la mayor parte de los mexicanos adultos, con una relativa estabilidad. ¿Podían estar peor las cosas? Sí, podían. Otro crimen político, otra vida segada, le reiteró al país que las historias de grandes personajes de la política, colocados en el escalón más alto del poder y sacados del escenario por medio de la muerte violenta, no eran cosa de las viejas novelas de Martín Luis Guzmán; que las balas podían alcanzar a quienes menos se pensaba y que eso ponía en riesgo las muchas esperanzas con que la década había iniciado. No podía ser de otra manera cuando el hombre asesinado el 28 de septiembre de 1994 era, nada menos, que el líder del PRI, José Francisco Ruiz Massieu (electo diputado federal y quien iba a ser el próximo coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en el congreso, en su calidad de secretario general del partido).
A.S.A., posteriormente en 1998, intentó obtener la candidatura del PRI al gobierno del estado pero Joaquín Cisneros Fernández (quien fue su compañero de bancada en la cámara de diputados) resultó ganador en el proceso interno.
¿Cómo sucedió el proceso interno del PRI de 1998? El suplemento ‘Masiosare’ del domingo 3 de mayo de 1998, del periódico ‘La Jornada’ titula: ‘La consulta priista no aterriza. Riesgosa disputa en Tlaxcala”. El Reportero Alberto Aguirre M. detalla: “Los afanes democratizadores del PRI se entramparon por la disputa entre Beatriz Paredes y José Antonio Álvarez Lima.
La convocatoria para elegir en votación abierta al candidato a la gubernatura desató a las fuerzas políticas locales del Estado más pequeño del país. El encono entre ‘paredistas’ y ‘alvaristas’ podría terminar en una fractura del PRI tlaxcalteca y propiciar lo que tanto ha querido evitarse: otro ‘monrealazo’.
La contienda por la candidatura priísta -en la que intervienen 7 precandidatos- es el último escenario de una disputa, que lleva ya seis años, entre los dos grupos políticos de la entidad: el de la senadora Beatriz Paredes Rangel, dirigente nacional del sector campesino, y del actual gobernador: José Antonio Álvarez Lima.
En contra de la dirigente nacional de la CNC participan, en alianza con el actual mandatario, los ex gobernadores Tulio Hernández y Samuel Quiroz de la Vega. La ‘alianza’ -presumen políticos locales- cuenta con el respaldo de Francisco Labastida (prominente priista nacional). Cuentan que cuando era secretario con Miguel de la Madrid eran frecuentes sus visitas a Tlaxcala, donde gobernaba Tulio Hernández. Tanto le gustaba la entidad que, a principios de 1986, justo antes de ser nominado por el PRI al gobierno de Sinaloa, contrajo aquí segundas nupcias. Ambos grupos juegan no una, sino varias cartas. Y desasearon el experimento democratizador del CEN priísta.
Los precandidatos identificados con la ex gobernadora Paredes son: Héctor Ortiz Ortiz, ex diputado federal, ex rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala y ex secretario particular de la senadora, como ‘carta fuerte’, y los ex senadores Rafael Minor Franco, secretario de desarrollo industrial con ella y Álvaro Salazar Lozano, eterno aspirante a la gubernatura.
Como precandidatos fuertes de la ‘alianza’ están: Joaquín Cisneros Fernández, hijo del ex secretario particular de Gustavo Díaz Ordaz, del mismo nombre y ex alcalde de la capital; Federico Barbosa, ex secretario general de gobierno y ex presidente estatal del PRI, hasta hace un mes.
Participan, además, impulsados por Álvarez Lima, los senadores Serafín Romero Ixtlapale y Lucía Carrasco Xochipa, sin posibilidades reales de triunfo. En el camino quedaron dos de los ‘paredistas’ de mayor peso: Alfonso Sánchez Anaya, dirigente de los profesionales y técnicos de la CNOP; y Mariano González Zarur, delegado del CEN priísta en Querétaro. Ambos -en el pasado vinculados a Paredes– se abstuvieron de participar en la contienda interna, pero siguen moviendo a sus grupos”.
El reportero Alberto Aguirre M. continua: “Iniciaba 1997. El almirante José Ramón Lorenzo Franco, secretario de marina, culminó una serie de visitas a la entidad inaugurando oficinas de su dependencia en Tlaxcala. ‘Quiere ser candidato’, señalaron entonces políticos locales, extrañados porque hubiera una delegación de marina en un Estado sin litorales y ubicado a más de 400 kilómetros del golfo de México. Lorenzo Franco era contemplado en las listas del PRI, junto con Cisneros Fernández, entre los aspirantes a suceder al gobernador Álvarez Lima; también, el entonces senador Manuel González García Moreno y César Bécker Cuéllar, subsecretario de asuntos migratorios en gobernación. Eran los políticos tlaxcaltecas más encumbrados. Faltaba que los grupos internos se expresaran.
Lo hicieron poco antes de la elección del 6 de julio. Álvarez Lima abrió fuego y envió a Federico Barbosa a la dirigencia estatal del PRI. Barbosa, ex alcalde de Ixtacuixtla, ocupaba la secretaría general de gobierno desde 1992. Llegó a ese cargo con el ex gobernador Samuel Quiroz de la Vega y fue ratificado por Álvarez Lima, de quien se convirtió en ‘delfín’, impulsado por el delegado del CEN: Carlos Brito, otro cercano al mandatario. Menos de seis meses le bastaron para cambiar a los dirigentes de los comités municipales e imponer a incondicionales suyos.
En diciembre de 1997, un grupo de ‘dirigentes priístas’ -la mayoría: empleados y ex empleados del gobierno estatal y del PRI local- hizo llegar al PRI nacional y a la secretaría de gobernación expresiones en favor de la candidatura de Barbosa. No tardó en reaccionar el grupo de Paredes. Lo hizo primero a través de Alfonso Sánchez Anaya -secretario de finanzas en su sexenio- quien inició un recorrido por la entidad para reunirse con industriales, productores de maíz y maestros, a quienes solicitó su apoyo. El 26 de febrero, Sánchez Anaya inició formalmente su precampaña con un acto multitudinario en Apizaco, la ‘plaza’
del otro ‘paredista’ fuerte: Mariano González Zazur, ex alcalde apizaquense, ex secretario de finanzas y entonces delegado del CEN priísta en Querétaro.Con el respaldo de políticos marginados por Álvarez Lima, organizó una veintena de reuniones, a las que asistían más representantes de la ‘sociedad civil’ que priístas. Cisneros Fernández, quien en la prensa local había dicho que también aspiraba, fue lanzado al escenario por Alberto Juárez Blancas, líder nacional de la CROC, la organización obrera más fuerte en la entidad.
Por esas fechas, cerca y muy fuerte estaba Héctor Israel Ortiz Ortiz, a quien se le consideraba un precandidato ‘natural’, pues en 1992 rivalizó con José Antonio Álvarez Lima y con Álvaro Salazar Lozano por la candidatura al gobierno, hasta que Carlos Salinas de Gortari impuso a Álvarez Lima. Ortiz Ortiz mantuvo presencia en la entidad, con asistencias a actos de la CNC, siempre con la representación personal de Beatriz Paredes.La pugna entre Paredes y Álvarez Lima comenzó hace seis años. Cuando le faltaban diez meses para concluir su mandato, Paredes solicitó licencia para ser secretaria general del PRI.
El relevo se entendió como una jugada para allanarle el camino a Álvarez Lima. A lo largo del actual sexenio (de Álvarez Lima), muchos políticos renegaron de Paredes para tener cabida. Los que no lo hicieron, fueron excluidos. Cuando han coincidido en actos públicos, ambos se han saludado con camaradería y mutuamente se dicen ‘mi amigo el gobernador’ y ‘mi amiga la senadora’.Pero en corto, revelan colaboradores de ambos, las expresiones en contra son durísimas. La dirigente cenecista ha fustigado al mandatario por su gusto por el jerez, y de su equipo salieron constantes rumores sobre un fin anticipado del sexenio.
A la inversa, por funcionarios locales aquí se ha conocido de un rancho que supuestamente regaló Beatriz Paredes a Rosalía Peredo Aguilar, de la dirigencia nacional del PT, y ha corrido la voz de que su ex esposo, César Carbajal González -ex dirigente local de la CNOP-, está en el PRD como parte de una estrategia de ‘desestabilización’ contra Álvarez Lima.En el último proceso electoral, ambos pelearon las 3 diputaciones federales de la entidad. En agosto del año pasado, el secretario de finanzas (Vicente Mercado Zúñiga) de Álvarez Lima sostuvo que en la administración de Paredes hubo un ‘penoso’ manejo de los recursos públicos y que las arcas estatales habían quedado prácticamente vacías.
Esa declaración fue asumida como una descalificación a los ex funcionarios de la senadora que empezaban a buscar la candidatura. En ‘Los Pinos’ y en Bucareli han sido escuchadas las acusaciones mutuas que se lanzan Álvarez Lima y Paredes Rangel ante la pérdida de votos del PRI en la entidad, pues el 6 de julio sólo obtuvo cuatro de cada diez votos de los tlaxcaltecas.Quizá por ello, en la oficina particular del presidente Ernesto Zedillo hay un tlaxcalteca ‘imparcial’ que informa continuamente de los movimientos políticos de la entidad: Roberto Salcedo, ex colaborador cercano de Manuel Camacho Solís”.El reportero Alberto Aguirre M. detalla: “El 15 de abril -cuatro días antes de que se expidiera la convocatoria a la consulta- Federico Barbosa renunció a su cargo como presidente del CDE del PRI.
En guardia por ese ‘albazo’ que puso en ventaja a los precandidatos del gobernador. Los ‘paredistas’ impugnaron el proceso y lograron que el senador Fernando Palomino Topete durara sólo 48 horas como delegado del CEN del PRI. Su abierta identificación con el gobernador Otto Granados -del grupo ‘salinista’, como de Álvarez Lima- los hizo dudar de su imparcialidad y la senadora solicitó su remoción. En su lugar llegó el ex senador guerrerense Israel Soberanis, con un estilo hosco y quien ha dicho que su único interés es que prevalezcan la disciplina y la unidad.Abierta la convocatoria, los primeros en registrarse fueron los precandidatos de Álvarez Lima. Beatriz Paredes se reunió con Ortiz, Sánchez Anaya y Mariano González. Los convocó a sumar fuerzas y a medir sus posibilidades reales.
Al final, sólo acudió el ex rector. Ni Mariano ni Alfonso decidieron inscribirse y públicamente se quejaron de lo ‘viciado’ del proceso. Sánchez Anaya denunció además, en una carta abierta, que la estructura partidista había sido presionada para no otorgar las firmas que avalaran el registro y que desde el gobierno del Estado se financiaba a uno de los precandidatos, y luego renunció a su militancia partidista, de 38 años.González Zarur también emitió un comunicado para quejarse: ‘Las condiciones y las presiones políticas están motivando un marcado divisionismo entre la ciudadanía y se están poniendo en riesgo los principios básicos del partido, con repercusiones serias en la unidad’.
De inmediato, los dirigentes locales del PRD, Eustolio Flores Conde, y del PAN, Tomás Degante Arenas, iniciaron contactos para establecer un acuerdo político a fin de ofrecer la candidatura a uno de los priístas inconformes, y hablaron con Sánchez Anaya y González Zarur. El miércoles 29, Sánchez Anaya estuvo en la ciudad de México y se reunió con miembros del CEN del PRD”.
El reportero Alberto Aguirre M. hace un recuento de las precampañas de 1998: “Un gobierno con servidores públicos honestos, responsables, eficaces y trabajadores, se oye decir a Rafael Minor Franco en el mensaje que repite el altavoz de una camioneta desde el lunes pasado. En su grabación, el precandidato dice ser un ‘tlaxcalteca genuino’ y llama a sus paisanos ‘a no dejar que otros decidan por nosotros’, sin regalar su voto a quienes ‘sólo hacen promesas o regalos’. Al pueblo ‘ya no se le compra o se le engaña.
Ya basta de amenazas para votar por caciques o gentes que abusan del poder’, dice con un ligero acento extranjero.Esas críticas al gobernador Álvarez Lima y a Ortiz Ortiz -oriundo de Oaxaca- ejemplifican el clima de la precampaña. En siete días efectivos, los aspirantes visitarán las 19 cabeceras distritales de la entidad, sin debates ni visitas empalmadas (un método establecido por el CEN del partido). Para efectos de propaganda, la colocación de mantas y la pinta de bardas quedaron proscrita y el acceso a los medios electrónicos fue restringido. So pena de ser sancionados, deben hacerse responsables de sus declaraciones públicas y cumplir con el siguiente compromiso: decir que ni el gobernador, ni el CEN, ni el CDE, ni los sectores, ni las estructuras del partido tienen candidato.
Que participan en un proceso democrático, legal, equitativo, imparcial y transparente. En esta capital, Huamantla y Apizaco -las ciudades más importantes- decenas de automóviles particulares y taxis lucen leyendas favorables a Cisneros y a Ortiz. Colaboradores de este último se han quejado amargamente de la utilización de recursos materiales y humanos de los ayuntamientos, especialmente de la capital y de Ixtacuixtla, en apoyo a la precampaña de Barbosa…





