Por J. Luis Ahuactzin
Mientras Apizaco se cae a pedazos entre ejecuciones, asaltos, baches que parecen cráteres y una desorganización administrativa que tiene a la ciudadanía en el hartazgo, el alcalde Javier Rivera Bonilla sí tiene para lo que le importa: mantener aviadores.
Documentos del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Tlaxcala (OFS), de la Auditoría Financiera del Ejercicio Fiscal 2025, a los que este medio tuvo acceso, destapan el cochinero en la nómina municipal.
El dictamen es brutal y no deja lugar a dudas. En el procedimiento de auditoría denominado “Pase de Lista” realizado los días 4, 5 y 8 de diciembre de 2025, el personal simplemente no estaba.
No se encontró en su lugar de trabajo, no hay listas de asistencia, no hay forma de justificarlos. Son aviadores en toda la extensión de la palabra.
El probable daño patrimonial por más de 2.3 millones de pesos que salieron de ingresos fiscales, del predial, del agua; de los impuestos de los ciudadanos.
Así está repartido el botín:
- 7 aviadores por los que se pagaron 235 mil 314.15 pesos: gente que cobra sin ir, muchos de ellos adscritos al Instituto del Deporte de Tlaxcala y a Cultura.
- 5 aviadores por 768 mil 696.90 pesos: son por directivos y coordinadores que nunca pisaron la presidencia municipal.
- 10 aviadores por 1 millón 339 mil 189.27 pesos: esta la lista más grande, que incluye directores y auxiliares administrativos que el OFS confirmó que no existen en funciones.
En total: 22 personas que cobran sin trabajar, 22 familias privilegiadas por Javier Rivera, mientras el resto de Apizaco se jode.
El OFS es claro en la observación: el personal cobra en el municipio y también cobra en otra dependencia, violando el artículo 134 de la Constitución y el Código Financiero del Estado. Y lo peor, el municipio no pudo solventar la observación. No hay forma de comprobar que esa gente trabajó en el 2025.
Es el sello de la casa en Apizaco: Capital del Crimen, donde la inseguridad manda, las calles están destrozadas, no hay orden en la administración, pero la nómina fantasma está más viva que nunca.
El OFS ya ordenó el reintegro del dinero a la cuenta del municipio. La pregunta es: ¿lo va a devolver Javier Rivera de su bolsa o va a seguir burlándose de los apizaquenses?





