Por J. Luis Ahuactzin
Tras no gozar de simpatía presidencial y ante su escaso «trabajo» legislativo en el Senado, la experredista Ana Lilia Rivera fue relegada hasta el fondo de los invitados en la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el domingo pasado a Huamantla, Tlaxcala.
Imágenes fotográficas dan cuenta de que la ayudantía, seguridad de la presidenta Sheinbaum Pardo, hizo caso omiso a la charola de la senadora del extinto PRD, y fue colocada en el fondo del escenario.
Incluso, señalan que, ante dicho lugar asignado, la promotora del metepantle enfureció.
En dicho evento, se dejó evidente que no goza de la simpatía de la primer morenista en el país y su presencia, lejos de causar empatía política, y ni por cortesía, le fue asignado un lugar en la primera fila de los invitados.





