Mientras que el presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, presumió sus nuevas unidades patrulla, a la par se registraron hechos de violencia, que más tarde fueron detenidos y presumidos.
En el primer caso, el martes se reportó el robo a mano armada a una persona sobre el bulevar Beatriz Paredes, a quien, con arma en mano, la despojaron de sus pertenencias, entre ellas un teléfono celular.
Acto seguido, el C5i, reveló que tras el robo comenzó una persecución y fue hasta la colonia El Alto, en Chiautempan, donde fueron detenidos e identificados como Ricardo N., de 49 años, y Axel N., de 25 años de edad, respectivamente.
Otro hecho delictivo se registró el pasado lunes, cuando un sujeto fue denunciado por presuntamente realizar disparos de arma, en el atrio de la iglesia de Tizatlán.
Al arribar elementos de seguridad, se confirmó que el sujeto portaba un arma tipo revolver, y además tenía antecedentes penales y orden de aprehensión.
Pese a que el alcalde morenista presume adquisición de nuevas patrullas, la política pública en materia de seguridad es un tema fallido.





