Por J. Luis Ahuactzin
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, de manera urgente, publicó en su cuenta de Facebook, que la lluvia que azotó a varios municipios, causó «inundaciones» en varias regiones.
Pese a que no hubo desborde de ríos, principalmente del Zahuapan, la mandataria de forma alarmante escribió que «hoy Tlaxcala vivió una intensa lluvia con granizo, de niveles atípicamente altos, que provocaron inundaciones en algunas regiones (…)».
Aunque el gobierno federal, vía Centro Nacional de Prevención de Desastres Naturales (CENAPRED), apenas considera 12 puntos críticos de inundación, la mandataria minimizó los daños cuidados y no se emitió ni se abrió la posibilidad de declarar un desastre natural.

Entre los daños causados son el derribe de la techumbre del antiguo estadio «Blas Charro Carbajal», derribe de secciones de bardas perimetrales en la preparatoria CBTIS 03, de la capital; la Secundaria Técnica 31, en Chiautempan; daños a inmuebles históricos de la capital como los portales, entre otros; la antigua presidencia municipal de Chiautempan.
Los daños a casas particulares, oficinas, negocios, tiendas de conveniencia, y un vehículo arrastrado a la barranca Briones, en Chiautempan, por mencionar algunos, no ameritó la declaratoria por desastre natural.





